El republicano da una conferencia de prensa improvisada en la que celebra la actuación del Servicio Secreto y afirma que el hombre que abrió fuego en el vestíbulo del Hilton es un “lobo solitario”
La cena de corresponsales de la Casa Blanca es ese momento en el que la mayor parte de los reporteros de Washington que cubren al presidente se visten de gala y se toman la noche libre. La de este sábado acabó con decenas de ellos −con esmoquin, los hombres; traje largo, ellas− en la sala de prensa de la Casa Blanca tras el atentado que habían presenciado (o, más bien, oído a lo lejos) horas antes en el hotel Hilton, de Washington, donde el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se disponía a dar un discurso en un festejo que mezcla periodismo y poder.
Trump compareció con pajarita tras el atril de la sala de prensa para contar que el sospechoso estaba detenido y que un policía estaba herido. También dijo que cuando sonaron los tiros, que el sospechoso, “un lobo solitario”, según el presidente de Estados Unidos, disparó en el vestíbulo del hotel en las inmediaciones de un control de seguridad, pensó que eran el sonido de una “bandeja que se había caído”
“Estos atentados les suceden a las personas que más hacen”, dijo Trump, que se colocó en la estirpe de Lincoln o Kennedy, asesinados cuando eran presidentes de Estados Unidos. “He estudiado otros magnicidios y siempre les pasan a las personas que mayor impacto tienen, a los que más hacen”, añadió.















