El centrocampista rojiblanco se lesiona por cuarta vez en el curso y será difícil que esté para jugar contra el Arsenal

Después de un saco de derrotas, el Atlético se impuso al Athletic. Un 3-2 empañado por la lesión de Barrios. Ganaron los rojiblancos después de un mal primer tiempo que les obligó a remontar el gol de Paredes y le costó la desazón de esa cuarta lesión muscular de Barrios, que había liderado el empuje de su equipo en el inicio del segundo acto. De nuevo, cuando gobernaba el juego su musculatura se resintió. Esta vez, en la parte posterior de la pierna izquierda. Había iniciado las jugadas de los goles de Griezmann y Sorloth cuando sintió el pinchazo y tuvo que retirarse al vestuario. La cara de Simeone era un poema y la de Barrios quedó oculta por su camiseta.

Con siete derrotas en los últimos ocho partidos y la herida de la Copa aún supurando penas, Diego Pablo Simeone dignificó el once respecto al que presentó en Elche, en el que no alineó de inicio delanteros puros. También jugar ante su parroquia y la necesidad de generar esa energía positiva que sirva de espoleta para recibir el miércoles al Arsenal en semifinales de la Champions abocaron a Simeone a disponer de Llorente, de vuelta al lateral, Pubill, Ruggeri, Giuliano, Koke, Barrios y Griezmann. Todos susceptibles de ser titulares ante el conjunto de Arteta. En el banquillo se quedó Julián Alvarez. La ausencia del mejor jugador del plantel rojiblanco fue la que más delató que el Cholo también tenía la cita de la Champions en la cabeza. Y sus futbolistas también, visto el arranque de encuentro que tuvieron y la insulsa e inoperante primera parte que firmaron. Un páramo. Fútbol de ritmo cansino, de malas entregas en las que se apreció que a Barrios le faltaban aún minutos para recobrar el tacto en el toque.