Madrid (EFE).- La proposición de ley de Sumar para que los nacidos en el Sáhara Occidental antes de 1976, bajo administración de España, puedan acceder a la nacionalidad española ha salido del cajón tras más de un año sepultada, y lo ha hecho, entre otros motivos, empujada por el proceso de regularización de migrantes extraordinario que aprobó el Gobierno el 14 de abril.

Esa es una de las explicaciones que ve el diputado de IU y portavoz de Sumar en la comisión de Interior del Congreso, Enrique Santiago, que, en una entrevista con EFE, asegura que han hecho mucha presión ante la «discriminación» de los saharauis en el proceso de regularización y que les ha «enfadado mucho» que hayan sido excluidos.

Sumar lleva además peleando «semanalmente» por esta ley desde hace mucho tiempo cuyo olvido por parte del Gobierno está relacionado con el volantazo que dio Pedro Sánchez en 2022 cuando apoyó los planes autonomistas de Marruecos para la excolonia española, según coinciden Santiago y la diputada de Sumar Tesh Sidi, nacida en un campo de refugiado saharaui y niña de acogida en España.

La iniciativa de Sumar, que se arrastra de la anterior legislatura, fue tomada el consideración el 25 de febrero de 2025, con el único voto en contra del PSOE y la abstención de Vox, y a partir de ahí no se hizo nada más. «Los socialistas no han estado por la labor y hasta ahora no lo han movido», afirma Santiago.