Entre todas las traiciones de Sánchez y Marlaska a los saharauis, la más dolorosa ha sido dejarlos fuera de la regularización extraordinaria
Como podrán ustedes apreciar por el título, esta columna es la tercera entrega de una historia que parece interminable: la de la traición del PSOE a los saharauis. La primera la escribí hace tres años, cuando Pedro Sánchez y los suyos se quedaron solos en el Congreso votando en contra de otorgarle la nacionalidad a los saharauis nacidos bajo la soberanía española. Incluso los de Vox fueron más dignos: simplemente se abstuvieron....
La segunda la publiqué en 2024, cuando el Gobierno más progresista de la Galaxia le negó el asilo a más de 40 saharauis perseguidos por el reino marroquí, entre los cuales había dos niños menores de dos años y un enfermo. Si hubiera trabajado antes en este periódico podría haber escrito varias anteriores bajo este mismo epígrafe, como cuando Sánchez firmó una carta infame dirigida al reino alauí respaldando su plan de autonomía para el Sáhara ocupado.
Hay muchos motivos para pensar que el lobby de Marruecos en España se llama PSOE, como dijo Javier Otazu, corresponsal en nuestro vecino del sur durante 16 años. Pero de entre todos ellos el más doloroso es el abandono y la traición constantes a nuestros hermanos saharauis, víctimas de tercera división, porque hasta en esto hay clases. Está la del “te armo contra quienes te oprimen” (los ucranios), la del “dejo de armar a quienes te oprimen, o al menos hago el paripé” (los palestinos) y la del “armo a quienes te oprimen” (los saharauis).






