La Administración Trump no tiene poderes para expulsar a ningún miembro de la Alianza, aunque sí tendría capacidad para obstruir los nombramientos de mandos españoles

El mensaje interno del Pentágono difundido por la agencia Reuters en el que se baraja la opción de “suspender” a España como miembro de la OTAN por no apoyar las operaciones estadounidenses en la guerra con Irán, suscita la pregunta de qué acciones puede emprender la Administración de Donald Trump contra Madrid o cualquier otra capital de la Alian...

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Los Estados Unidos de Trump parecen empeñados en desestabilizar la Alianza Atlántica, la organización que basa su fuerza en la disuasión y en la idea de que si un enemigo ataca a un aliado, el resto responderá como si esa agresión fuera a ellos mismos. De nuevo, la Administración Trump ha ondeado la idea de suspender a España de la OTAN, una organización de la que forma parte desde 1982. Un correo del Pentágono plantea que EE UU penalice a los aliados “difíciles”, y entre esos castigos figura la posibilidad de suspender a España de la Alianza. Sin embargo, más allá de la palabrería y de las amenazas, suspender o expulsar a un país de la organización militar no es posible, según el documento fundacional de la OTAN. El tratado de Washington, que entró en vigor en agosto de 1949, prevé la posibilidad de que un país abandone voluntariamente la organización, pero no de que sea excluido contra su voluntad.