Los sectores de energías renovables, rehabilitación energética de edificios, movilidad sostenible o agricultura baja en emisiones pueden ser una palanca para la prosperidad compartida

El debate sobre la inmigración vuelve cíclicamente al centro de la escena política europea, con especial intensidad en cada ciclo electoral. Sin embargo, mientras discutimos la inmigración en términos defensivos, España y Europa avanzan —no sin dificultades— hacia una transición ecológica que transformará profundamente nuestra...

economía y nuestro mercado laboral. Lo que rara vez entra en el debate público es que ambos procesos están íntimamente conectados.

España afronta al mismo tiempo dos transformaciones estructurales: la transición hacia una economía descarbonizada y el envejecimiento acelerado de su población activa. Según las estimaciones del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, la transición ecológica podría generar cientos de miles de nuevos empleos en esta década, especialmente en sectores como las energías renovables, la rehabilitación energética de edificios, la movilidad sostenible, la agricultura baja en emisiones o la economía circular. Cubrir esta demanda no es solo una cuestión de política industrial o climática: cada vez es más una cuestión demográfica.