El aluvión de solicitudes a Servicios Sociales y asociaciones satura el sistema y deja en el aire los plazos para la emisión de informes

Dos funcionarias de uno de los centros de Servicios Sociales de Madrid atienden a un joven que ha llegado a primera hora de la mañana este jueves a solicitar el certificado de vulnerabilidad. “¿Hablas inglés?”, le pregunta la trabajadora. El joven asiente. “Cuéntame, please”, le dice la mujer que coge todos sus datos, le hace rellenar un formulario y le acaba derivando a una de las

o-podemos-atender-a-mas-gente.html" data-link-track-dtm="">oficinas de Asistencia en Materia de Registro de la capital. No le pueden dar cita hasta que no pase por uno de estos centros ya que ahí registran su petición. “A las personas que ya tienen un expediente abierto con los servicios sociales se les expedirá el documento de manera automática, mientras que quienes no lo tengan deberán esperar más tiempo”, dice la trabajadora desde el mostrador, y añade que la regularización “les ha pillado de sopetón”. La mujer despide al joven con un “tienes que hacer este proceso deprisa”.

Los primeros borradores del real decreto de regularización no contemplaban la exigencia de este certificado, al partir de la premisa de que toda persona en situación irregular es vulnerable. Sin embargo, en el último momento —y en línea con lo aconsejado por el Consejo de Estado— el Gobierno incorporó este requisito para algunos casos. No lo necesitan las personas que han sido o son solicitantes de protección internacional, las que han trabajado en España o tienen intención de hacerlo por cuenta ajena y las que tienen hijos menores a cargo o mayores con discapacidad. A pesar de estas excepciones, las asociaciones que asisten a personas inmigrantes señalan que la mayoría de quienes soliciten la regularización lo harán alegando una situación de vulnerabilidad, por lo que el único obstáculo que les separa de un cambio en su estatus migratorio es la presentación del documento que deben adjuntar en el momento de la solicitud para acogerse a este proceso.