La errática gestión del final del conflicto propulsa la impopularidad del presidente entre sus compatriotas. Su última marcha atrás pone en cuestión su diplomacia del amedrentamiento
Entre los temas más recurrentes de la abundante producción literaria de Donald Trump en su red social, Truth, destacan los ataques a la prensa. Raro es el día en el que el presidente de Estados Unidos no la toma con este medio o con aquel periodista. No siempre son esos dardos tan brutales, con todo, como el que lanzó este martes a Elliot Kaufman, un “IDIOTA”, escribió, del consejo editorial de The Wall Street Journal, medio propiedad de su amigo Rupert Murdoch, al que acusó (de nuevo, en mayúsculas), de “haber perdido el norte”. ¿El motivo? Publicar un artículo de opinión titulado
"noreferrer" title="https://www.wsj.com/opinion/the-iranians-take-trump-for-a-sucker-8a211f94" data-link-track-dtm="">Los iraníes toman a Trump por tonto. En él, Kaufman escribe: “En dos ocasiones [Trump] ha anunciado la apertura del estrecho de Ormuz y en dos ocasiones ha cedido la ventaja estratégica de Estados Unidos a cambio. Pese a todo, el estrecho permanece cerrado, mientras el régimen exige más”.
Trump publicó su post unas cuatro horas después de anunciar, también en Truth, que ampliaba sin especificar por cuánto tiempo el plazo de dos semanas que había dado a Irán para avenirse a un acuerdo conveniente a los intereses de Estados Unidos. El artículo del Journal era del lunes. Eso significa que, por más ofensivo que le resultara al presidente −en cuyo ataque recurrió a los argumentos que suele dar para vender un éxito en la guerra que pocos comparten (la Armada y el Ejército del aire enemigos están destruidos, su programa nuclear, “obliterado”...)− su autor ni siquiera tomó en consideración la última amenaza incumplida del presidente de Estados Unidos.






