Los políticos autoritarios como Trump apuestan por la apatía de quienes han decidido cerrar los ojos y pensar que todo pasará

En la Praga comunista, a mi padre le detuvieron en repetidas ocasiones, le encarcelaron y le torturaron por su actividad disidente. Mi madre sufría y en sus intentos de detener aquella dinámica hacía pequeños gestos para apaciguar las autoridades. Sus concesiones consistían, por ejemplo, en que, como la mayoría de la gente, durante las fiestas comunistas —el aniversario de la Revolución de Octubre, el Día del Trabajo y otras—, en las ventanas de nuestro piso de Praga colocaba ...

pequeñas banderas checoslovacas y soviéticas para que ondeasen juntas, aunque hacerlo no era estrictamente obligatorio, pero sí bien visto por el régimen.

Mis padres son un ejemplo de las dos actitudes que muestran los ciudadanos cuyo país se convierte en autoritario, dictatorial o totalitario: un pequeño grupo de personas se rebela y mantiene su postura contraria al régimen a pesar de las circunstancias (pueden ser frecuentes interrogatorios, amenazas, la cárcel y la tortura, como en caso de mi padre). La vasta mayoría de los ciudadanos opta por hacer concesiones al régimen (como mi madre), o por una colaboración en toda regla.