La gimnasta recalca la importancia de la salud mental y no asegura su presencia en los próximos Juegos Olímpios de Los Ángeles 2028
Tras recoger el premio Laureus a la mejor deportista femenina del año este lunes, Simone Biles pasó por El Hormiguero e hizo un repaso de su carrera, habló de su futuro y, por supuesto, de la salud mental. “Sí, por supuesto que sigo en terapia. Estoy muy agradecida al trabajo duro que hemos hecho. He estado muy comprometida y ese era mi objetivo. Quiero que todo el mundo sepa que la terapia funciona”, dijo la gimnasta estadounidense.
Biles, una de las gimnastas más laureadas de la historia, sobresalió en los Juegos Olímpicos de Río 2016, donde logró cuatro medallas de oro y una de bronce con apenas 19 años. “Sabía lo que podían significar esas Olimpiadas, pero quizá era un poco ingenua en algunos aspectos de esa fama mundial. Pensé que al volver a casa la vida sería como siempre y que seguiría con mis acrobacias, pero no. Cambió todo y luego es complicado ir a comprar sin que estén pidiendo autógrafos”, dijo la estadounidense de 29 años.
El salto a la fama de @Simone_Biles #SimoneBilesEH pic.twitter.com/kT91Ph29qk
Pero el cambio en su carrera llegaría en los Juegos de Tokio de 2020. Considerada como la favorita habiendo alcanzado una mayor madurez, su mente dijo basta. No podía seguir. “En la gimnasia, tenemos una cosa que llama twisties. Tu mente y tu cuerpo de desconectan. Es como un bloqueo cuando estás compitiendo y te puede pasar en el aire. Es muy peligroso. Decidí que tenía que retirarme para no ponerme en peligro. Abrió un debate a nivel mundial sobre la salud mental y me alegro mucho de que fuera así. Conseguí la ayuda que necesitaba y me convertí en embajadora de la salud mental. Hay que pedir ayuda y yo estoy para ayudar”, detalló Biles.






