‘No sé cómo era antes’, de Podium-Cadena SER, sigue a Ángela, atrapada en una década de maltratos y mala praxis judicial, que encontrará como aliada a la primera esposa de su agresor

En el inicio de la historia, hay un mensaje de Ángela al Instagram de Cristina Fallarás: espera que alguien escuche por lo que ha pasado. Esa cuenta de la red social de Fallarás es un relato constante de la violencia machista en España: no hay nombres ni de agresores ni de las víctimas, tan solo el doloroso goteo de casos, de decenas de mensajes que cada día la periodista selecciona, edita y cuelga. Alguno, incluso, sirve para que otras mujeres descubran hechos similares a los vividos por ellas, o, incluso, para que reconozcan a sus propios ...

maltratadores en esos sufrimientos publicitados.

En el inicio del podcast de Podium-Cadena SER No sé cómo era antes, de Manu Tomillo (Madrid, 38 años) y Sara Selva (Málaga, 31 años), estaba la intención de documentar por qué “tantas mujeres deciden denunciar sus casos en redes sociales y no en comisaría”. Así ambos empezaron en diciembre de 2024 a documentarse, a centrarse en “por qué lo hacen ahí, cuando a veces no lo han confesado ni a su entorno”, y en uno de los contactos que les pasó Fallarás aparece Elena, nombre ficticio de una víctima, “que pide ir acompañada de la expareja de su exmarido”. Esa es Ángela, nombre real, una brillante trabajadora del audiovisual, otra víctima del mismo agresor y una mujer que en su recorrido vital reúne los sinsabores brutales que la hacen protagonista del podcast. “Tras el primer encuentro de tres horas”, apuntan Selva y Tomillo, “nos resultó evidente que teníamos que abandonar la coralidad y centrarnos en ella”.