El director Rubén Romero y el actor y periodista Sato Díaz llevan a escena ‘La diatriba del perro’, un monólogo en el que un presentador opta por el exilio ante el castigo social de sus iguales
En el centro del escenario, una persona con máscara de perro da la espalda al público. Podría ser cualquier persona o cualquier perro porque la sala está tan oscura y el micrófono distorsiona de tal manera su voz que hay pocas pistas para identificarlo. Hasta que se quita la careta, y el perro se descubre y confiesa que es, más bien era, un popular presentador de televisión. Ya no trabaja, ahora, dice, ha elegido el exilio en algún lugar de la pampa de Argentina. Hasta allí se ha ido, subraya, por voluntad propia. Nadie le ha desterrado, vuelve a recordar al público. Ha sido él quien ha elegido marcharse muy lejos después de que una compañera más joven, su empleada, le denunciara en redes so...
ciales por agresión sexual.
A partir de esta primera confesión, el periodista y actor Sato Díaz transita los estados emocionales del personaje durante la hora de monólogo que dura La diatriba del perro, un texto firmado por la periodista y activista Cristina Fallarás, dirigido por Rubén Romero. Se trata de una profunda reflexión sobre cómo afronta un hombre que encajaba en la categoría de aliado del feminismo una acusación pública de este tipo. La obra se estrenó este domingo en el Teatro del Barrio de Madrid y tiene programadas funciones hasta el 26 de abril, con la posibilidad de ampliar fechas.






