Sectores independentistas piden que se retire una de las máximas condecoraciones de la Generalitat al escritor por cuestionar el sentido nacional del 23 de abril
Entre libros y rosas, Sant Jordi también será un día de reivindicaciones y controversia política. La Joventut Nacionalista de Catalunya (JNC, las juventudes de Junts) prepara una campaña a pie de calle para reclamar la retirada de la Creu de Sant Jordi (uno de los mayores reconocimientos que puede recibir una persona por parte de la Generalitat de Cataluña) al escritor Eduardo Mendoza. Las juventudes posconvergentes repartirán el próximo 23 de abril hasta 7.000 octavillas en las más de 40 carpas distribuidas por Cataluña como protesta por los postulados de Mendoza, que reclamó la semana pasada denominar Sant Jordi como El Día del Libro, algo que consideran que restaría carga política a la jornada.
Durante la presentación de su nueva novela, La intriga del funeral inconveniente (Seix Barral), el autor barcelonés defendió cambiar el nombre de la Diada al considerar que la figura del santo —patrón de Cataluña— “no tiene nada que ver con los libros ni con los escritores”. “No pinta nada. Sant Jordi era un maltratador de animales y seguramente no sabía leer. No tiene nada que ver con los libros”, dijo durante la presentación de la novela, que encabeza las listas de libros de narrativa en castellano más vendidos en Cataluña. Sus palabras indignaron a parte del independentismo catalán, que se ha movilizado digitalmente para reivindicar Sant Jordi, una fiesta especialmente arraigada dentro y fuera del ámbito nacionalista. “Sant Jordi no se toca. Es el día donde Cataluña también se explica al mundo: libros, lengua y país”, terció en X la diputada Anna Navarro, la número dos de Puigdemont en las últimas elecciones. El senador Eduard Pujol (Junts) también arremetió en la red social contra el significado de las palabras de Mendoza y contra los sectores que apoyan al escritor. “Son mala gente, y cobardes. Y ahora se ven envalentonados por el tripartito”. El propio Puigdemont también habló de “revancha de resentidos” para referirse a las palabras de Mendoza. En perfiles extremistas y en muchos casos anónimos de las redes sociales también se hace una llamada a una quema de libros del autor aprovechando las hogueras de San Juan.








