Los sindicatos de marineros y la OMI alertan de las dificultades a las que se enfrentan las tripulaciones de los buques debido al bloqueo iraní y estadounidense, incluida la falta de comida y agua potable

Encerrados entre paredes de acero, en buques fondeados a varias millas de la costa, viendo cómo los misiles y los drones golpean a su alrededor, consumidos los nervios por las noticias de la reapertura del estrecho de Ormuz un día y su nuevo bloqueo al siguiente (este mismo sábado), y, en algunos casos, con los víveres a punto de agotarse, unos 20.000 marineros lle...

van más de un mes y medio atrapados en el golfo Pérsico a causa de la guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán.

“Hoy más que nunca, los marinos necesitan y requieren protección. Se debe otorgar prioridad a sus necesidades básicas de comida, agua, atención médica y fuel náutico”, pide Mohamed Arrachedi, coordinador para el mundo árabe e Irán de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF, por sus siglas internacionales).

El móvil de Arrachedi no deja de sonar desde el inicio del conflicto. Llamadas, mensajes, audios de WhatsApp de marineros atrapados que lanzan un SOS. “Los marinos llaman a cualquier hora, cuando tienen acceso a internet porque alguien les comparte la conexión, o porque tienen cobertura de repente [según las condiciones meteorológicas]. Todos los mensajes que recibimos tienen esa carga emocional de pánico, de miedo, de incertidumbre. Me envían fotografías y vídeos de las bombas cayendo por la noche y me dicen: ‘Mi vida está en peligro. Por favor, sacadnos de aquí”, relata por teléfono.