El número de embarcaciones que pasan a diario por este corredor marítimo, clave para el mercado energético mundial, ha caído un 90% a causa de la guerra. Teherán permite a “buques no hostiles” utilizar un desvío

En medio de la guerra en Oriente Próximo, Irán controla el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz a su favor, al tiempo que trata de instalar la narrativa de que ese corredor marítimo no está estrictamente cerrado. La República Islámica atacó a una veintena de barcos que trataban de cruzar el paso en los primeros días de conflicto, pero ahora, tras una semana sin bombardeos en ese punto, Teherán comunicó el martes al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y a la Organización Marítima Internacional que los “buques no hostiles” podrán transitar por Ormuz si se coordinan previamente con las autoridades iraníes, según recoge Reuters citando un comunicado oficial iraní.

No obstante, centenares de buques, muchos de ellos cargados de petróleo, siguen detenidos en Ormuz. Antes del inicio de la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, lanzada el 28 de febrero, entre 100 y 120 embarcaciones atravesaban a diario este corredor clave para el mercado energético mundial. En menos de un mes, la cifra se ha desplomado a apenas una decena por día, según los datos más recientes de la plataforma Marine Traffic. Una caída del 90%.