El equipo blanco vence al Estrella Roja (103-82) y asegura la ventaja de pista en los ‘playoffs’ en un partido en el que tuvo en la grada al jugador de los Lakers y a la leyenda Novak Djokovic
No tembló el Real Madrid en uno de los momentos culminantes de la temporada, en la jornada final de la Euroliga, y se hizo fuerte en el Movistar Arena, donde solo ha dejado escapar una derrota esta temporada. El equipo de Sergio Scariolo completó una gran actuación en su cancha, donde sumó su decimoctava victoria (103-82) ante el Estrella Roja que le asegura la tercera posición y opta a la segunda si el Valencia pierde este viernes en Bosnia ante el Dubái.
El Real Madrid siempre pisa con seguridad en el Movistar Arena. Ahí ha hundido los cimientos de su temporada en la Euroliga, donde es prácticamente invencible. El conjunto blanco solo ha perdido un partido y eso fue hace cinco meses. El de este jueves era especialmente importante: una victoria en la última jornada le aseguraba la tercera plaza y la estadística cuenta que el 81% de los equipos con ventaja de pista, el premio para los cuatro primeros clasificados, alcanza la Final 4.
El problema era que enfrente estaba el Estrella Roja, con opciones de entrar en puestos de playoffs y ahorrarse el play-in. El conjunto de Sasa Obradovic supo cómo jugarle al Madrid durante muchos minutos, provocándole muchas pérdidas, con un gran intimidador debajo del aro como Joel Bolomboy, y explotando el despiste defensivo del cuadro blanco, que concedió muchos tiros cómodos que el Estrella Roja aprovechó para hincharse a canastas desde la línea de 6.75m (ocho triples en los primeros minutos).






