El conjunto de Scariolo ofrece una demostración de poder y se cita en semifinales con el anfitrión Valencia en el Roig Arena
El Real Madrid tumbó al campeón de la Copa para citarse en semifinales con el anfitrión. El conjunto blanco despachó en cuartos al Unicaja Málaga con una solvencia inesperada en cualquier pronóstico y se ha citado este sábado con el Valencia en su caldera del Roig Arena para discutir un puesto en la final. No hubo partido en la reedición del encuentro decisivo del año pasado porque los blancos mandaron de principio a fin y los malagueños apenas dijeron ni mu, muy rebajados por las bajas (Tyson Pérez, Tillie, Kravish) e incapaces de mirar a la cara a un rival muy serio. Ese Madrid-Valencia promete emociones más fuertes en un escenario a la altura.
🏆 ¡Así queda el CUADRO de #CopaACB tras la disputa de la primera jornada de cuartos de final!@valenciabasket y @RMBaloncesto se verán las caras en SEMIFINALES el sábado a las 18.00h.
Mañana conoceremos los protagonistas de la segunda semifinal. pic.twitter.com/x3TyzAnVfF
El boquerón Perry encendió la luz, un espejismo, y pronto encontró la réplica de Hezonja. Scariolo había apostado por Llull para contener de entrada al explosivo Duarte y por Deck como pareja de baile de Tavares. Balcerowski tenía tajo en la pintura después del cruce de declaraciones con el entrenador madridista por el baremo arbitral. El pívot polaco sufrió como tantos otros la ley del gigante de Cabo Verde a la sombra de los dos tableros. El Madrid esprintaba a partir de una grandísima defensa y de la ventaja de mantener altas las revoluciones con la ruleta de cambios: dos piezas titulares como Maledon y Lyles fueron los primeros en saltar del banquillo. También Ibon Navarro agitó el árbol, un ajetreo que es una seña de identidad del equipo verde y morado, aunque la reconstrucción de la plantilla y las lesiones han afeitado el potencial de una unidad B indispensable en los éxitos recientes. A lomos del músculo de Tavares y del gatillo de Lyles, el conjunto blanco rebajó la producción ofensiva de su rival, apenas sostenido por Webb, y puso tierra de por medio en el primer cuarto: 28-12.






