Derrota del Baskonia en el último segundo frente al poderoso Panathinaikos

El Real Madrid cumplió el trámite ante el Asvel (85-72). En una actuación en la que desgastaron a los franceses hasta hacerles pedir la botella de oxígeno, los hombres de Scariolo fueron de menos a más. Mientras les aguantó el fuelle a los jugadores visitantes, las diferencias eran discretas, pero cuando el Madrid impuso su calidad individual, el marcador se disparó a las distancias que se pueden esperar con solo echar un vistazo a las plantillas de los dos equipos. Con Chuma Okeke como máximo anotador, ni el 0-11 de parcial de los minutos finales, cuando el Real se dejó llevar, pensando ya en el partido de Liga contra el Baskonia, pudo maquillar la inferioridad del Asvel.

El Madrid ganó los cuatro cuartos, sin un ápice de debilidad, aunque midiendo bien sus fuerzas. Aunque el equipo francés superó en el rebote a los locales, el tiro madridista fue un ejercicio coral. Se repartieron los lanzamientos y las anotaciones. Todos sumaron salvo Gunar Grinvalds, el jugador de la cantera a quien Scariolo hizo debitar a falta de 48 segundos, pero cuando hicieron falta los triples de Llull o Capazzo, llegaron, aparte de los de Okeke, infalible en esa faceta (4 de 4), y cuando tocaba apretar algo más en defensa, allí estaba Gabi Deck remangándose. Esta vez, la nueva estrella del Asvel, el norteamericano Seijaas, no brillo tanto como frente al Baskonia. Solo le permitieron anotar nueve puntos. Más inspirado estuvo Jackson, con 16.