La Sala Penal da luz verde a la petición que formuló la policía autonómica

Casi siete años después de la sentencia que condenó por sedición a nueve líderes del procés, el Tribunal Supremo ha autorizado a los Mossos d’Esquadra a destruir el material intervenido durante el referéndum independentista del 1 de octubre de 2017, que sirvió como prueba en la investigación y en el juicio que se celebró dos años después. En una resolución a la que ha tenido acceso EL PAÍS, el tribunal que juzgó el procés da luz verde a los Mossos para deshacerse de las urnas, las papeletas, los sobres, las actas y otros objetos y documentos recopilados por los agentes, pero les insta a conservar “una o dos muestras” de cada prueba y a enviarla a la sede del Supremo para que sea custodiada.

La decisión del alto tribunal llega a raíz de un oficio enviado a la Sala Penal por la Dirección General de Policía de la Generalitat, en el que solicitó a los jueces permiso para destruir el material requisado durante la jornada del referéndum que dio origen a la causa judicial que acabó con condenas de prisión para exvicepresidente de la Generalitat de Cataluña, Oriol Junqueras; la expresidenta del Parlament Carme Forcadell, otros cinco miembros del Govern y los líderes de la ANC y Òmnium. La apertura de esa causa es también la que derivó de la salida de España del expresident Carles Puigdemont, a quien el Supremo mantiene procesado en rebeldía.