Tras ser desplazado del segundo lugar por Roberto Sánchez, el ultraconservador Rafael López Aliaga llama a la insurreción
A mitad de semana, en un plantón frente al Jurado Nacional de Elecciones, el ultraderechista Rafael López Aliaga exigió que se anulasen los resultados de lo que llamó “esta buena porquería”. Se refirió al escrutinio de la primera vuelta por la presidencia en Perú, un proceso largo y lento que, con el 90% de los votos contados, da el triunfo a la derechista Keiko Fujimori, con el 17% de los votos, y el segundo lugar al izquierdista Roberto Sánchez, con el 12%.
López Aliaga, exalcalde de Lima y miembro del Opus Dei, se mantuvo en el segundo puesto, con derecho a enfrentar a Fujimori en el desempate del 7 de junio, hasta este miércoles, cuando vio cómo Sánchez escalaba posiciones desde el sexto lugar hasta sobrepasarlo. Su primera reacción fue denunciar un fraude, llamar a desconocer los resultados y atacar sin piedad al jefe del Jurado Nacional de las Elecciones (JNE), Roberto Burneo al que amenazó con una violación. “Ya sabes por dónde te la voy a meter para que te comportes como un hombre”, le disparó.
El candidato ya había mostrado una notable propensión a perder los estribos. Durante la campaña, llamó “gente de mierda” a los ciudadanos de la provincia de Andahuaylas, en la sierra sur. Ya había llamado a asesinar a un periodista y recomendó a una mujer que pedía la eutanasia que se tirase “de un edificio o se cortara las venas”.














