La conferencia de Berlín logra compromisos financieros en plena caída de la ayuda al desarrollo, mientras la financiación apenas cubre el 16% de las necesidades y el conflicto sigue sin avances políticos

En un momento en el que la ayuda humanitaria se contrae por los recortes emprendidos por la administración de Donald Trump y por algunas de las mayores economías del Norte Global, el ministro de Exteriores germano, Johann Wadephul, anunció este miércoles, en el marco de la Conferencia de Sudán celebrada en Berlín, que los Estados y organizaciones internacionales participantes se han comprometido a aportar más de 1.500 millones de euros para ayudar al país africano.

El jefe de la diplomacia alemana calificó esta ayuda como una “buena señal en un mundo en el que los recursos humanitarios se reducen”. “Los donantes ayudan a aliviar un poco el sufrimiento de la población de Sudán. Ayudan a salvar vidas y demuestran que este conflicto no ha caído en el olvido”, apuntó.

La propia Alemania, como “uno de los mayores contribuyentes a la ayuda humanitaria para la población de Sudán, tomará la iniciativa” y destinará este año más de 230 millones de euros al país, incluidos los 20 millones del Ministerio de Desarrollo, para poder hacer frente a la “apocalíptica situación humanitaria”. “Y, por supuesto, lo acompañamos con la petición de que todos los demás actores también asuman su responsabilidad humanitaria. Hay motivos para esperar que esta petición sea escuchada a gran escala”, agregó.