El alcalde de Fidesz, Mihaly Szoke-Tóth, se rebeló contra su partido el día de las elecciones y animó a votar a Tisza: “No podía seguir callado”

El día de las elecciones más trascendentes de la historia reciente de Hungría, el alcalde de Bócsa, un pequeño pueblo de 1.900 habitantes del centro del país, estalló. Mihaly Szoke-Tóth, del partido del primer ministro ultraconservador Viktor Orbán, llevaba dos días sintiendo una enorme “presión psicológica, espiritual”. A primera hora de la mañana, el político de Fidesz votó, se hizo una foto, se sacudió el miedo y l...

a compartió en Facebook con un mensaje sin precedentes. Su papeleta fue para Tisza, la formación que esa misma noche tumbó el sistema del que él había sido miembro activo los últimos 16 años.

“No podía seguir callado”, cuenta en su despacho en el Ayuntamiento este martes. La idea llevaba años rondándole, sin embargo. Pero no se atrevió: “Si lo hubiese hecho antes tan abiertamente, mi aldea habría sufrido, nos habrían cortado los fondos; y no quería sacrificar al pueblo”, continúa. “Pero este partido ya no puede reformarse, hemos llegado a un punto de no retorno”, dice, y lamenta haber llegado “demasiado tarde a esta conclusión”.