El escritor mexicano David Toscana, ganador del más reciente Premio Alfaguara de Novela, teje una historia poderosa con los mimbres de una anécdota del siglo XI que transforma en una lectura simbólica

La inspiración le tocó el hombro al escritor mexicano David Toscana mientras observaba unas vitrinas que exponían el manuscrito Skylitzes Matritensis, uno de esos códices bellamente ilustrados y tan maleables por el paso del tiempo que parecen un paño de gamuza garabateado. Entre la multitud de miniaturas de oro y lapislázuli, Toscana encontr...

ó la historia de la derrota de los búlgaros a manos del imperio bizantino en la batalla de Clidio, en el verano de 1014. El cronista Ioannis Skylitzes relataba en pocas líneas el desenlace: el emperador Basilio II ordenó como represalia cegar a 14.850 soldados prisioneros y dejar tuertos a otros 150 para que sirvieran de lazarillos de aquel ejército ciego de regreso a su patria.

Con esta anécdota envuelta con retoques legendarios, Toscana se lanzó a escribir El ejército ciego, una novela espléndida cargada de ironía, humor negro y en la que varias historias entrecruzadas dibujan un relato sobre las tinieblas de la guerra y la luz escondida detrás de la ceguera. No es una novela histórica. El prosista mexicano va más allá y crea una obra literaria extraordinaria, que nos acerca hacia el páramo que se abre paso tras perder la vista y adaptarse a una nueva vida donde la única realidad que ha cambiado es la de uno mismo.