La periodista, que huyó de Kabul para evitar que la mataran por oponerse a los talibanes, explica en un documental el intento de recuperar a sus pequeños

La imagen de un talibán de barba y turbante sustituyéndola en la mesa de los informativos de la televisión afgana que ella presentaba dio la vuelta al mundo en 2021, cuando las milicias fundamentalistas recuperaron el poder. La periodista Khadija Amin (Kabul, 1993) vive desde entonces refugiada en España, pero ha pagado un alto precio por conservar la vida y la libertad: su marido le impide ver...

a sus tres hijos, dos mellizos de 9 años y el mayor, de 11. Hoy, que “toda la atención está en Irán”, teme que el mundo se olvide del calvario de las mujeres afganas. Para evitarlo, imparte charlas, ha escrito un libro, prepara otro y estrena en Movistar Plus un documental, ¿Dónde están mis hijos?

Pregunta. El documental tiene tres destinatarios prioritarios, sus propios hijos. ¿Cuándo fue la última vez que los vio y que habló con ellos?

Respuesta. Sí. Su padre no deja que los vea ni me permite casi hablar con ellos. La última vez que los vi fue en octubre de 2024, en el cumpleaños de mi hijo mayor, cuando estaban en Alemania, y luego él se los llevó de nuevo a Afganistán. La última vez que hablamos fue hace una semana y cuando le dije al mayor que iba a visitarlos, porque están de nuevo en Alemania, me dijo que no fuera, que yo los había abandonado porque quería ser famosa. Es lo que les dice su padre. Por otra parte, el documental da visibilidad a la situación de muchas mujeres afganas. Esto pasa mucho: el marido se queda con los niños y ellas pierden el contacto con sus hijos.