El juzgado de Ceuta envía la causa a la Audiencia Nacional. Las conversaciones del empresario hotelero Mustapha Chairi evidencian que poseía pasajes bajo tierra: “El túnel es mío”

“Los trabajos grandes siempre traen problemas”. Sabía de lo que hablaba Mustapha Chairi Brouzi, que al pronunciar estas palabras en junio de 2025 planeaba la entrada en España de un alijo de 15 toneladas hachís. Desconocía que la Policía lo escuchaba desde hacía meses. Así descubrieron que este empresario hotelero marroquí

com/espana/2025-06-01/un-narcotunel-clausurado-en-ceuta-con-un-gerente-a-la-fuga.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/2025-06-01/un-narcotunel-clausurado-en-ceuta-con-un-gerente-a-la-fuga.html" data-link-track-dtm="">se atribuía la propiedad del primer narcotúnel encontrado en Ceuta en febrero del año pasado en una operación de la Guardia Civil. “Yo tenía un agujero por donde metía la merca”, manifestó en una de sus conversaciones. “Tenía [mal] presentimiento (...) si lo hubiesen encontrado abierto, una desgracia”, dijo. Los investigadores de la Policía deducen que se anticipó a la primera intervención y sacó del túnel la droga que podía albergar.

Y no era el único agujero de paso de fardos. La última investigación condujo a la Policía hasta otro narcotúnel más sofisticado, el segundo encontrado en territorio español en apenas un año. “El pasadizo funciona y ha funcionado a la perfección, aunque con las caídas decidieron dejar de usarlo hasta que la presión bajara”, señalan fuentes de la investigación. Conectaba la ciudad autónoma con Marruecos y por él pudieron pasar toneladas de hachís en un tiempo que todavía no se ha estimado.