Uno de los detenidos en la operación que ha descubierto el segundo pasadizo de droga de la ciudad autónoma ofreció a diez personas matar a un transportista de hachís del que se querían vengar

Mustapha Brouzi Chairi, el principal implicado en la gran causa por narcotráfico en la que se ha descubierto el segundo narcotúnel de Ceuta, no perdonó que un supuesto transportista de hachís ayudara a la Guardia Civil a descubrir en febrero del año pasado la primera galería de tráfico subterráneo

t="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/2025-02-19/descubierto-un-narcotunel-para-introducir-grandes-alijos-de-hachis-desde-marruecos-a-ceuta.html" data-link-track-dtm="">de drogas detectada en España. “Estaré detrás de él toda mi vida; si no lo detono, no me llamo Mustapha Brouzi”, dijo en una de las múltiples conversaciones interceptadas por la Policía Nacional. Esta última investigación, que acaba de enviarse a la Audiencia Nacional, revela que Brouzi, un importante narco al que fuentes de la investigación definen como pieza clave para que el hachís entrara en España desde Marruecos, presumía de ser el dueño de aquel primer narcopasadizo y de que la organización criminal que lideraba hizo contactos para matar Himad T.B., a quien consideraban un chivato por haber colaborado con los investigadores.