Los nueve detenidos llegaban a meter hasta 200 kilos de droga en una noche

La Guardia Civil ha detenido a nueve presuntos integrantes de una organización criminal que utilizaba drones modificados artesanalmente para transportar hachís desde Marruecos, según ha informado este miércoles el instituto armado. La trama tenía su base de operaciones en la localidad gaditana de Alcalá de los Gazules (5.200 habitantes), desde donde hacía volar de madrugada los ingenios aéreos para que cruzaran el Estrecho al amparo de la oscuridad y fueran cargados con la droga en el país africano. De vuelta a la Península, los drones liberaban los paquetes en la zona de Vejer de la Frontera y Tarifa, donde eran localizados por los miembros de la organización gracias al uso de sistemas de geolocalización, señales sonoras, luminosos fluorescentes y visores nocturnos. En el operativo se han intervenido ocho de estos drones listos para su uso y otros 10 que iban a ser adaptados para dicha función.

La bautizada como Operación Ruche se inició después de que la Guardia Civil, en colaboración con la Gendarmería Real de Marruecos detectara el vuelo de drones no identificados entre ambos países. En todos los casos se trataba de los denominados drones de ala fija con capacidad para recorrer distancias de más de 200 kilómetros. Las pesquisas revelaron los ahora detenidos lanzaban los ingenios ―hasta una decena a la vez― desde una zona apartada en el campo en el término municipal de Alcalá de los Gazules. Lo hacían de madrugada para aprovechar las condiciones meteorológicas favorables y la escasa visibilidad. Así, en días de viento débil, el grupo ponía en marcha vuelos continuados entre Marruecos y la provincia de Cádiz que les permitía introducir en una sola noche hasta 200 kilos de hachís.