El Barcelona recupera la pegada en el derbi, refuerza su liderato con una ventaja de nueve puntos y toma aire y ánimo para la Champions después de la exhibición de inicio a fin del 10
El derbi llevó la firma de Lamine. Ha sido también hasta ahora la Liga del 10. Y será seguramente el título iluminado por la figura del Barça. La prodigiosa zurda del delantero ha sido una constante en un campeonato que el equipo de Flick domina con 9 puntos de ventaja a falta de siete jornadas después de estar a -5 a la salida del clásico del Bernabéu. Los pies de Lamine Yamal no engañan por más que sus muecas y gestos den mucho que hablar, escrutado al final de cada partido para saber su estado de ánimo, sin que nunca se sepa muy bien si está frustrado, afligido o enfadado, como se había debatido en los dos últimos partidos contra el Atlético.
Lamine abrió y cerró el partido con el Espanyol. Habilitó al inicio a Ferran y marcó las diferencias al final cuando el Barça tenía en vilo al Camp Nou. La suerte en la Champions dependerá también de Lamine porque Raphinha está lesionado, Pedri no está fino y no se sabe si continuará la racha de Ferran. El equipo de Flick se explica por los goles y en el derbi cayeron hasta cuatro, dos de Ferran, uno de Lamine y un cuarto de Rashford. Al Barça le falta aún juego de equipo y los errores individuales condenaron al Espanyol, que no ha ganado en 2026, abatido en el derbi de enero en Cornellà por 0-2.






