El portugués brilla en un partido cómodo para el Barcelona, que recupera el liderato de la Liga
No había seguramente un mejor contrario que el samaritano Levante para vivificar al necesitado Barcelona. A nadie le extrañó que el equipo más goleador derrotara al más goleado en una jornada diseñada para que los azulgrana recuperaran el liderato y, a poder ser, encontraran también un líder que complaciera a Flick. Alcanzada la cabeza de la Liga por un punto después de la derrota del Madrid en Pamplona, el mando todavía es un asunto indefinido a la espera de la mejor versión del reaparecido Pedri. La figura del domingo fue un defensa que juega estupendamente en ataque llamado João Cancelo.
Las características del portugués expresan el momento de indefinición que vive el Barcelona. El 3-0 ayuda a congelar las dudas y a recuperar un poco la confianza sin alcanzar todavía la estabilidad porque se notan nervios en futbolistas decisivos como Lamine, peleado por no encontrar la portería frente a un adversario que nunca puntuó en cancha del Barça. La contienda fue tan poco exigente que obliga de todas maneras a relativizar tanto los gestos displicentes como la mejora de un equipo que ha ganado cuantos partidos ha disputado en el Camp Nou.







