El delantero del Alavés marca el gol el empate frente al equipo ‘txuri urdin’ que terminó con un hombre menos por la expulsión de Sergio Gómez

Un gol de Lucas Boyé en el minuto 98 ha impedido este sábado que la fiesta fuera completa en Anoeta, dejando un sabor un tanto agridulce en el entorno de la Real Sociedad, a tan solo una semana de la gran final de la Copa del Rey frente al Atlético de Madrid. Todo parecía encaminado a una victoria local tras el tanto de Orri Óskarsson, que culminaba la remontada txuri urdin a falta de media hora para el final. Sin embargo, el encuentro se volvió loco en su tramo final: la expulsión de Sergio Gómez, tras revisión en el VAR, dejó a los de Matarazzo con uno menos, circunstancia que el Alavés aprovechó para firmar el definitivo empate (3-3).

El equipo donostiarra ha vuelto a demostrar su capacidad de reacción para sobreponerse a dos goles en contra. Además, lo más significativo es que ha recuperado para la causa a un refuerzo de lujo como es Take Kubo, que ha regresado a los terrenos de juego casi tres meses después y lo ha hecho con un impacto inmediato, asistiendo precisamente a Óskarsson en el gol que parecía dar la victoria. La afición, entregada, despidió al delantero islandés con cánticos que reflejan la ilusión intacta: “Por la mañana café, por la tarde ron, llévame a Sevilla, Orri Óskarsson”. El golpe final, sin embargo, obliga a los realistas a mantener los pies en el suelo y ajustar detalles de cara a la gran cita copera.