Carlos Mateos Gil |
Las Rozas (Madrid) (EFE).- Olga Carmona (Sevilla, 2000) siempre será historia del fútbol español como autora del gol que dio a la selección el que, de momento, es su único Mundial femenino. Ese logro lo define como «un honor» que siempre llevará en su memoria.
Pero resulta injusto quedarse sólo con eso en la trayectoria de una de las capitanas del combinado nacional, un ejemplo de compromiso y pundonor en el costado izquierdo, el del corazón que bien puede representar esta futbolista formada en el Sevilla y que dejó el Real Madrid al final de la pasada temporada para dar el salto a la Liga francesa, con el PSG.
Pregunta (P): Revalidar el título, o al menos estar cerca de hacerlo, ¿es una obligación para España?
Respuesta (R): Aquí hablamos de exigencia más que de obligación. El fútbol es un deporte muy aleatorio, pero dentro de eso queremos controlar lo máximo posible, queremos tener las máximas posibilidades de acercarnos a ganar. Creo que está claro que la exigencia de España es máxima.







