La exentrenadora de la Selección española de fútbol, Montse Tomé, rompió su silencio este martes por la noche, un día después de que la junta directiva de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) aprobara la no renovación de su contrato, que expira a finales de este mes de agosto. Y eso a pesar de que, según su propio relato, el presidente de la RFEF, Rafael Louzán, le dio las garantías necesarias de que seguiría antes de marcharse a Suiza. “Louzán siempre me había transmitido confianza y me había dicho que si se hacía una buena Eurcopa iba a continuar. Eso es lo que se les trasladó también a mis agentes”, concedió la astuariana en el programa de El Larguero, de la Cadena Ser. A pesar de esa conversación previa con el mandamás federativo, el lunes a mediodía, cuando su salida ya era un secreto a voces, adelantado, entre otros, por este diario, la federación llamó a los agentes de Tomé para darles la noticia. Para su sorpresa. Será sustituida por Sonia Bermúdez, exfutbolista y técnica en las categorías inferiores de la selección femenina.
La salida de Tomé responde a la decisión de la nueva responsable deportiva de la selección femenina, Reyes Bellver, que aspira a lo que la federación llama un “cambio de modelo”. Es ella quien apuesta por Bermúdez y abre la puerta de salida a la ya exseleccionadora, que ganó una Nations League pocos meses después de llegar al cargo, llegó a las semifinales de los Juegos de París el verano pasado y a la final de la Eurocopa hace menos de un mes. La entrenadora asturiana explicó este martes que no entiende su salida, pues tenía el compromiso del presidente de la Federación, Rafael Louzán: “Ha faltado a la palabra que él especialmente me había dado de la continuidad; todo lo que ha pasado después de la final son cosas que me han costado asimilar. Estoy decepcionada por cómo se ha llevado todo”, añadió.








