El festival que reunió a Jaclyn Smith, Kate Jackson y Cheryl Ladd en Los Ángeles ha desembocado en un juicio digital con críticas descarnadas al aspecto actual de las actrices. Del empoderamiento en biquini a la violencia estética, así ha sido el accidentado vuelo de las tres supervivientes de la ‘jiggle’ TV
Hubo un tiempo en el que la liberación femenina se medía en pulgadas de pequeña pantalla, sororidad sin sujetador y laca de fijación extrafuerte. En marzo de 1976, cuando Aaron Spelling y Leonard Goldberg, productores con toque de Midas (showrunners, en terminología actual), dieron alas a sus ángeles en un episodio piloto de casi hora y media, no solo nació una serie de televisión, sino además un fenómeno catódico monumental, con capítulo propio en la historia...
de la cultura pop: la sintonía inolvidable, el logo fabuloso, la estética inspiradora, el canon de belleza arquetípico, argumentario feminista y una mitología que acabaría en lo que hoy llaman universo extendido. Medio siglo después, Los ángeles de Charlie siguen volando, entre reposiciones constantes (ahora mismo en Pluto TV, MeTV o Samsung TV), una boyante franquicia cinematográfica (a pesar del fiasco del filme de 2019 dirigido por Elizabeth Banks y liderado por Kristen Stewart, Sony Pictures prepara un nuevo reboot con Pete Chiarelli en el guion) y esa economía de la nostalgia que ha logrado lo imposible: que tres de aquellas muchachitas que una vez fueron a la academia de policía, antes de ser reclutadas como detectives privadas por un tipo tan misterioso como rijoso, hayan vuelto a encontrarse en público.










