La docuserie de Netflix ‘La cruda realidad’, sobre el exitoso reality de modelos creado por Tyra Banks, reabre uno de sus episodios más polémicos: el caso de Shandi Sullivan, cuya terrible experiencia fue silenciada y manipulada en un programa dispuesto a todo por la audiencia
De patito feo a cisne. Esa fue la narrativa que se le adjudicó a Shandi Sullivan en America’s Next Top Model, un reality que se emitió durante 15 años con enorme éxito en medio mundo. Creado por la supermodelo Tyra Banks, el formato aspiraba a replicar el fenómeno de American Idol —trasunto estadounidense de Operación Triunfo— trasladando la competición del ámbito musical al de la industria de la moda. Tras el inesperado éxito de su primera temporada, inicialmente rech...
azada por las grandes cadenas durante su desarrollo, decenas de miles de jóvenes acudieron en masa a los castings con la esperanza de formar parte de la segunda edición. Shandi Sullivan, de 21 años, ni siquiera había oído hablar del programa cuando vio por casualidad un anuncio en televisión. Nunca había considerado ser modelo, pero su novio la animó a presentarse. Pidió el día libre en la droguería de Kansas City donde trabajaba, “gritó” al equipo de casting que no pensaba volver jamás a ese empleo y, pocos días después, recibió la confirmación: estaba dentro. El sueño de convertirse en cisne ante millones de espectadores, sin embargo, pronto se transformó en una pesadilla.






