El técnico blanco, que solo suma 10 puntos de los últimos 21, se queja por un posible penalti a Mbappé, que acaba con la cara ensangrentada

El Madrid recuperó el liderato a mediados de febrero. Desde entonces, ha perdido contra Osasuna, Getafe en casa, Mallorca y empató este viernes con el Girona en el Bernabéu. Diez puntos de 21. Y durante la temporada, también sumó fallos frente al Rayo, Celta, Elche, Girona en Montilivi y Atlético. “No siempre se puede ganar al 90%. Nosotros tenemos que ir al 200%. Si no, te pueden pasar accidentes de manera continuada”, afirmó un Álvaro Arbeloa lacónico cuando le tocó explicar esta secuencia de fallos, y que se retiró de la sala de prensa masticando cada paso y dando sorbitos a una botella de agua. Dentro de cinco días, la temporada del Madrid quedará reducida a un todo o nada en Múnich después de demasiadas desatenciones en el torneo doméstico. “Nos sigue costando ante rivales que se cierran”, lamentó otra vez.

Para explicar el gatillazo con el equipo catalán, su mayor queja fue sobre el árbitro, que no consideró penalti una acción con el brazo de Vitor Reis sobre Mbappé en el tramo final. “Un penalti aquí y en la Luna. Es otra más, otra semana más. Es lo que tenemos y lo que hay. Nadie entiende cuándo entra el VAR. Me imagino que cuando viene bien y cuando no, no entra. Es una acción clarísima. Hemos tenido muchas con los árbitros, con este, la semana pasada en Mallorca… Lo de siempre”, se explayó el técnico blanco, que en la previa también miró a los colegiados de la Liga.