Los precios sufren la mayor subida mensual, un 0,9%, desde mayo de 2022, al inicio de la invasión rusa de Ucrania
Las consecuencias de la guerra son inevitables. La inflación resucita conforme caen los misiles sobre Teherán y el fantasma de una nueva crisis de precios aviva el temor de los bancos centrales. El índice de precios al consumo (IPC) escaló en marzo hasta el 3,3% en Estados Unidos, el mayor nivel desde abril de 2024, en plena desescalada tras la crisis de precios desatada tras la invasión rusa de Ucrania, según la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, en sus siglas en inglés, encargada de recopilar estos datos).
“El IPC mensual aumentó un 0,9% en términos desestacionalizados en marzo, tras aumentar un 0,3% en febrero”, remarca el organismo a través de una nota. Se trata de la mayor subida mensual en cuatro años. Desde mayo de 2022 los precios no escalaban con tanta fuerza en un mes.
Los precios subieron sobre todo en las tarifas aéreas, ropa, muebles y operaciones del hogar, educación y vehículos nuevos. Los precios de la atención médica, el cuidado personal y los automóviles y camiones usados se abarataron durante el pasado marzo.
La escalada de precios se alimentó del encarecimiento de la energía. “El índice de energía aumentó un 10,9% en marzo, el mayor incremento mensual del índice desde septiembre de 2005. El índice de la gasolina aumentó un 21,2% durante el mes, el mayor aumento mensual desde que se inició la serie en 1967″, subraya la oficina estadística. El aumento del precio de la gasolina representó casi tres cuartas partes del alza mensual de todos los artículos. Los precios del gasóleo o diésel se encarecieron un 30,7% durante el mes, el mayor incremento mensual desde febrero de 2000.













