El mayor ‘exchange’ de EE UU se hunde un 60% desde máximos. La caída del mercado y las dudas en torno al pago de intereses sobre las ‘stablecoins’ afectan a sus ingresos

Coinbase, el mayor exchange cripto en Estados Unidos, está en horas bajas. La compañía, pilotada por Brian Armstrong, tiene innumerables frentes abiertos: por un lado, sigue luchando en una guerra cada vez más profunda contra los bancos en torno al pago de intereses sobre stablecoins, incluido en el borrador del Clarity Act, la ley que regula el sector cripto. Por otro, ha provocado un cisma en la industria, después de su rechazo a la normativa el pasado enero que encalló el texto en el Senado. El retraso de una regulación tan esperada, unida a la crisis del mercado, ha lastrado su comportamiento en Bolsa: desde sus máximos de julio, se desploma más de un 60% y varias firmas de análisis rebajaron considerablemente su precio objetivo en las últimas semanas.

Todo empezó a desmoronarse a mediados de enero cuando el Senado estaba llamado a debatir el borrador del Clarity Act. Unas horas antes de la sesión, el rechazo frontal de Armstrong al texto hizo que los legisladores paralizaran su avance legislativo para volver a revisarlo. El núcleo de la diatriba está en la prohibición del pago de intereses sobre stablecoins: actualmente los emisores de monedas estables no pueden pagar recompensas a los usuarios por mantener estos activos, pero sí pueden hacerlo los intermediarios, como los exchanges.