Entre los niños japoneses que han crecido sin contacto con uno de sus progenitores, hay hijos de extranjeros cuyos países de origen han ejercido presión para incorporar esta reforma
Japón acaba de reformar su Código Civil para que ambos progenitores puedan compartir la autoridad sobre sus hijos tras el divorcio. Una ley que llega tarde para algunos, demasiado pronto para otros y sin las garantías necesarias para los más vulnerables....
La reforma, promulgada en 2024 y en vigor desde el 1 de abril, permite a ambos progenitores decidir conjuntamente el domicilio, la escuela, las intervenciones médicas importantes y el patrimonio de los hijos. Las decisiones cotidianas —alimentación, vacunas, actividades extraescolares— las podrá tomar uno solo.
El Ministerio de Justicia de Japón declaró que la reforma tiene como objetivo “situar el interés superior del menor en el centro de los acuerdos tras el divorcio”.
Aunque introduce ayudas económicas, la enmienda ha sido recibida con cautela por colectivos de madres divorciadas, pues abre la puerta al reencuentro de víctimas de violencia doméstica con sus agresores.






