Los suplementos basados en este alcaloide han probado algunos beneficios, pero no son equiparables a los fármacos basados en GLP-1

¿Y si hubiera un “Ozempic natural”? Una sustancia con todos los beneficios que han probado los fármacos basados en GLP-1, pero sin sus contraindicaciones. Sería una panacea que algunas marcas e influencers en las redes sociales quieren atribuir a un complemento llamado berberina. Aprovechan que este suplemento ha demostrado algunos beneficios metabólicos, pero no es Ozempic, no actúa como Ozempic y no sirve para lo mismo.

Es un alcaloide presente en plantas de la familia de las Berberidáceas, con un uso asentado en China, donde muchos estudios respaldan algunos beneficios. Los ensayos clínicos y metaanálisis apuntan a que puede reducir de forma modesta la glucosa en ayunas, los triglicéridos y el colesterol LDL, con resultados especialmente estudiados en personas con diabetes tipo 2, dislipidemia o síndrome metabólico; también hay señales de mejoría en algunos marcadores de resistencia a la insulina y, en menor medida, del peso corporal, aunque este último efecto es más irregular y menos sólido.

Pablo Zumaquero, dietista-nutricionista, explica que, aunque algunos de los estudios podrían ser más robustos o rigurosos, hay tanta evidencia moderada que parece más que razonable atribuirle los mencionados beneficios. Resume su mecanismo de acción así: “Actúa más o menos como la metformina [un medicamento para la diabetes]. Activa un interruptor en la célula y le dice al cuerpo que chupe combustible y deje de fabricarlo”. Es decir, empuja al organismo hacia un estado más catabólico: “Aumenta la oxidación de grasa y glucosa, y su captación”. Dicho de otro modo, favorece que la glucosa entre en la célula en personas con problemas de sensibilidad a la insulina y que el cuerpo utilice mejor la energía en vez de almacenarla.