Los clientes con más de dos millones de patrimonio podrán encargar el diseño de sus carteras de gestión discrecional a los tres gigantes estadounidenses. Competirán con la gestora del propio banco
La banca privada del Santander evoluciona y se abre más a los rivales. Los clientes con un patrimonio superior a los dos millones de euros podrán elegir a BlackRock, la mayor gestora del planeta con más de 14 billones de dólares en activos, o a las de los gigantes bancarios estadounidenses JPMorgan y Goldman Sachs para que diseñen la arquitectura de sus carteras de gestión discrecional. También podrán optar por la gestora del grupo, Santander Asset Management, que en la práctica competirá con las otras tres. El mantra es evolucionar de una banca de productos a una de servicios en la que el cliente obtenga las mejores rentabilidades, en lugar de exprimir las comisiones de los fondos de inversión propios.
La metamorfosis continúa en el segmento de altos patrimonios de la entidad que preside Ana Botín. La gran novedad está en que sus clientes podrán seleccionar cuál de las tres gestoras mencionadas, o la del propio Santander, elaborará las líneas maestras de sus estrategias de inversión en gestión discrecional de carteras. De esta forma, la entidad no condicionará al cliente con la visión del mercado del Santander. El inversor podrá seleccionar los servicios de asignación de activos de BlackRock, de JPMorgan, de Goldman Sachs o de la propia gestora del Santander. Cada una de ellas, con su propia filosofía de asignación de activos.






