El actor inglés protagoniza ‘Incontrolable’, el ‘biopic’ de John Davidson, un escocés que popularizó el síndrome de Tourette en Reino Unido y que se convirtió en protagonista involuntario de los pasados premios de la Academia británica
En Incontrolable colisionan dos mundos. Por un lado, la película británica —que se estrena mañana, viernes, en España— funciona como el buen cine social de ese país de los años noventa, y atrapa al espectador con buenos secundarios y una hábil traslación de la vida de John Davidson, un escocés de 54 años que ha logrado con su tesón y dos documentales popularizar los problemas del síndrome de Tourette, una condición neuronal que él posee, en Reino Unido. En 2019 fue nombrado miembro de la Orden del Imperio Britá...
nico por la reina Isabel II. Tras haberse ido de su casa por no sentirse querido, el estreno del filme parecía un remate feliz.
Por otro lado, está la realidad, tenaz en sus miserias y en su incomprensión. El proyecto, dirigido por el irregular Kirk Jones, firmó como protagonista al inglés Robert Aramayo (Hull, 33 años), niño prodigio de la prestigiosa escuela neoyorquina de arte Juilliard, y conocido como el joven Ned Stark en Juego de tronos y por encarnar a Elrond en la serie El señor de los anillos: los anillos de poder. Una jugada arriesgada, con la posibilidad de que el actor sufriera ataques en redes porque Aramayo no tiene esa condición. Además, cuando todo el recorrido llegaba a ese final feliz, antes mencionado, como era la entrega de los premios Bafta —donde Incontrolable defendía seis nominaciones—, los sucesos ocurridos en la ceremonia confirmaron que todavía queda pedagogía social por hacer.






