Robert Aramayo (‘Incontrolable’) se impone como mejor actor a los favoritos Leonardo DiCaprio y Timothée Chalamet en la gran noche del cine británico

La gran triunfadora de la noche de los Bafta británicos ha sido Una batalla tras otra, que se alzó con el premio a mejor película y se impuso en varias de las categorías principales, consolidándose como el título más celebrado del año. Además del galardón principal, el filme obtuvo el premio a mejor dirección para Paul Thomas Anderson, mejor actor de reparto para Sean Penn (que ganó a su compañero de reparto Benicio del Toro), mejor dirección de fotografía y mejor montaje. Con el premio a guion adaptado (también para Paul Thomas Anderson) la película se coronó con seis galardones.

En el apartado interpretativo, el premio a Mejor Actor fue para Robert Aramayo por su papel en Incontrolable (I Swear), una de las producciones británicas más destacadas del año. Aramayo (de ascendencia española) se impuso a los grandes favoritos de su categoría, Leonardo DiCaprio y Timothée Chalamet, también fue distinguido con el premio a mejor estrella emergente, votado por el público. En la categoría de mejor actriz, la ganadora fue Jessie Buckley por su interpretación en Hamnet (película que también fue reconocida como mejor película británica) en un papel que la sitúa como favorita para ganar el Oscar como mejor intérprete femenina.