Un majestuoso gol del georgiano para el 2-0 consolida al PSG como el equipo que mejor juega en Europa
Kvaratskhelia hizo una kvaratskheliada. Solo está a su alcance. Entrar al área con el balón controlado y regatear a Gravenberch sin dejar de mirar al portero, esperar que se venza, y luego definir al tiempo que mide las distancias que le separan de Konaté y Van Dijk para proceder a trazar el recorrido más inaccesible a sus oponentes. Todo en el GPS del prestidigitador Karavatskehlia, autor del 2-0, un gol que consolida al PSG como el equipo que mejor juega en Europa y pone al Liverpool donde vive desde hace semanas: contra las cuerdas. La vuelta en Anfield puede convertirse en el fin de una época de oro para los reds.
Toda la angustia acumulada a lo largo de una temporada de frustración destiló en la alineación de Arne Slot. El técnico del Liverpool, que ve cómo le cuestionan cada semana, alineó a tres centrales. Van Dijk por la derecha para cubrir al más peligroso de los adversarios —Kvaratskhelia—, Konaté en el medio y Gomez por la derecha. La estructura por antonomasia de los equipos reservones impostada en el club con más solera europea de Inglaterra, el bravo Liverpool, retorcido por el miedo al Parque de los Príncipes.







