La lesión de Kvaratskhelia interrumpe la embestida del equipo parisino y los ingleses empatan 1-1 a balón parado

El París Saint-Germain y el Newcastle se abrazaron en una lucha agotadora que los despeñó a los dos. No hubo supervivientes en París. La colisión los dejó fuera de los primeros ocho puestos de la clasificación de la Champions en donde empezaron la jornada y los envió directamente al purgatorio de los dieciseisavos. La lesión de Kvaratskhelia interrumpió el dominio abrumador del vigente campeón y abrió la puerta a la emboscada inglesa, consumada en el 1-1 que Willock metió de cabeza. El empate sirvió al Newcastle para resistir el asedio pero no le impidió convertirse en el único equipo de la Premier que se queda fuera del top ocho.

Un día alguien le preguntó a Bochini: “Maestro, ¿por qué usted juega bien al fútbol?”. El legendario interior de Independiente respondió: “Me paro donde no hay nadie y se la doy al que está solo”. La claridad del concepto contrasta con la complejidad que supone llevarlo a la práctica en el avispero de un partido de Champions que mide a dos poderes en estado de necesidad. Encontrar bolsas de aire este miércoles en el Parque de los Príncipes fue una tarea reservada a superdotados de la percepción espacial. El primero que aparecía donde no había nadie y descubría con sus pases a los compañeros desmarcados fue Vitinha. De nuevo escoltado por su lugarteniente Neves, el mediocampista portugués salió a la cancha iluminado.