Beirut asegura que trabaja para que el país sea parte del cese regional y Hezbolá da señales de adherirse al alto el fuego

La intensa actividad del ejército de Israel en Líbano durante las primeras horas del miércoles enfría las esperanzas de las autoridades y de la ciudadanía libanesas, que esperan que su país pueda ser parte de la tregua temporal que Estados Unidos e Israel han pactado con Irán. Las tropas israelíes mantienen los

un-inquietante-deja-vu-en-libano.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/internacional/2026-04-02/la-guerra-que-se-repite-funerales-desplazados-y-un-inquietante-deja-vu-en-libano.html" data-link-track-dtm="">bombardeos y las órdenes de desalojo masivas en el marco de la lucha contra la milicia Hezbolá después de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, haya asegurado que el alto el fuego con Teherán “no incluye a Líbano”. La postura del mandatario contraviene a Pakistán, erigido como mayor mediador de la contienda regional, e Irán, aliado de Hezbolá, que han sostenido de manera pública que la desescalada en el país asiático va vinculada a la de Líbano.

Este miércoles, medio centenar de cazas israelíes han lanzado unas 160 bombas en solo 10 minutos, en su mayor oleada de bombardeos en un mes de guerra en Líbano, pese a que el mediador del alto el fuego con Irán, Pakistán, asegurase que también se extiende allí, según los datos del ejército israelí. Los ataques han colapsado los hospitales en Líbano, dejando decenas de muertos, según el centro de operaciones de emergencias del Ministerio de Sanidad. Las Fuerzas Armadas de Israel han puesto nombre a la operación (“Oscuridad Eterna”), dirigida contra lo que define como alrededor de 100 centros de mando de Hezbolá y otra infraestructura militar en Beirut, el valle de la Becá y el sur del país.