El ejército israelí busca “seguir desgastando a Hezbolá” mientras la ONU alerta de que el conflicto carece de solución militar
Israel extiende la ofensiva sobre Líbano en alcance geográfico y objetivos y mata a decenas de personas en pocas horas, tras atacar los suburbios de Beirut, la región montañosa de la Becá y especialmente el sur de Líbano, donde combate para asegurarse el control de la región fronteriza con el Estado judío en su lucha contra la milicia Hezbolá.
Las víctimas mortales de los últimos bombardeos sobre zonas residenciales incluyen menores de edad, mujeres, trabajadores sanitarios e inmigrantes africanos. El presidente libanés, Joseph Aoun, y la misión de paz de la ONU en Líbano (Finul, por sus siglas en francés) alertan de que el conflicto carece de solución militar y piden un alto el fuego negociado. La ofensiva israelí ha matado en cinco semanas a 1.461 personas (una quinta parte, mujeres, paramédicos o niños) y ha herido a otras 4.430, según el ministerio de Sanidad libanés.
Mientras el ejército israelí mantiene los ataques contra instalaciones energéticas clave en Irán, Eyal Zamir, jefe del Estado Mayor, afirmó el domingo desde el interior de Líbano que Israel ha eliminado a “más de mil terroristas de Hezbolá”, a quien se comprometió a “seguir desgastando” en una campaña ilimitada en el tiempo.






