El ejército persiste también en la ocupación de varios enclaves e impide la reconstrucción mientras EE UU busca el acercamiento de Beirut al Estado judío
Israel mantiene los bombardeos sobre Líbano pese a la tregua alcanzada en 2024 y del progreso en el desarme gradual de la milicia Hezbolá. Las tropas israelíes han lanzado 87 ataques contra territorio libanés durante el último mes, más que durante ninguno de los anteriores desde que el alto el fuego se decretara, según observadores israelíes. Por primera vez, la mitad de esas agresiones han apuntado al norte del río Litani, después de que Beirut anunciara en enero que había completado el desarme de las milicias hostiles hacia Israel en la zona fronteriza.
El dominio israelí sobre el tercio sur de Líbano ―donde ocupa parte del territorio en incumplimiento del alto el fuego mientras proyecta su influencia con ataques aéreos― convierte el área fronteriza en una suerte de zona militar donde impide la reconstrucción y la estabilidad que los residentes esperaban con la tregua. Como en Siria, donde los israelíes ocupan el sur, la Administración de Donald Trump ―deseosa de ampliar los Acuerdos de Abraham, que buscan integrar el Estado judío en la región― vincula la suerte de estos países con su acercamiento a Israel. “Vayan a Tel Aviv o a Jerusalén y cierren un acuerdo, no hay alternativa”, reiteró el jueves Tom Barrack, enviado de EE UU, a los mandatarios libaneses.






