La milicia libanesa ataca el país vecino en represalia por matar al líder supremo iraní, Alí Jameneí. El jefe del Estado Mayor de Israel advierte de que “pagará un alto precio” y habitantes de los bastiones chiíes del sur de Líbano huyen ante la previsible escalada

Hezbolá ha entrado en escena en la madrugada de este martes con el lanzamiento de tres proyectiles contra el norte de Israel en venganza por haber matado al líder supremo iraní, Alí Jameneí, al inicio de su campaña bélica mano a mano con Estados Unidos, este domingo. Son los primeros desde el alto el fuego que puso fin en 2024 a los dos meses de guerra que libraron y durante el que Israel ha seguido bombardeando casi a diario. Aunque ninguno de los proyectiles ha causado heridos o daños (uno fue interceptado y otros dos cayeron en espacios abiertos), la aviación israelí ha respondido poco después con bombardeos en distintos puntos de Líbano, incluida la capital, Beirut, y el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, ha advertido de que “pagará un alto precio”. Aún se desconoce si hay víctimas, mientras que diversos testigos dan cuenta de gente huyendo de los bastiones chiíes por miedo a la previsible escalada.

Al anunciar el ataque desde Líbano, las Fuerzas Armadas de Israel no precisaron inicialmente si era obra de la debilitada milicia aliada de Teherán o de grupos armados palestinos en Líbano. Sí lo hizo a los medios locales un mando de seguridad israelí, que advertía de que la represalia sería dura.