Juan José Lahuerta |
Madrid (EFE).- Echada a perder la Liga ante el Mallorca, el Real Madrid dio un paso adelante para terminar otra temporada en blanco con una dolorosa derrota frente al Bayern (1-2), que desnudó al equipo de Arbeloa, sin mucho fútbol y con un exceso de épica que no bastó para contrarrestar una actuación estelar de Neuer que coronaron con sus tantos Luis Diaz y Kane.
A los muy dados a buscar señales, la tormenta que descargó sobre el Santiago Bernabéu una hora antes del partido no fue casualidad, fue un prólogo.
El cielo avisaba de que lo de Son Moix no había sido un tropiezo aislado, sino inicio de una cuesta abajo. Afuera caía el diluvio; dentro, bajo techo, el Madrid vivía en una burbuja tibia, como si los problemas pertenecieran siempre al exterior, a un mundo que no termina de entrar en Chamartín.
El delantero colombiano del Bayern Munich Luis Díaz celebra el primer gol de su equipo ante el Real Madrid. EFE/Juanjo Martín.













