Amplía el trabajo pericial para comprobar si el proyecto de construcción se ajustó a la normativa vigente y reclama documentación a Costas

La investigación judicial sobre la tragedia de El Bocal, en Santander, en el murieron seis jóvenes el pasado 3 de marzo, avanza hacia una cuestión incómoda para las administraciones implicadas: cómo se gestionó el aviso que alertaba del mal estado de la pasarela un día antes del accidente. La juez instructora ha reclamado explicaciones directas a la Policía Local de Santander para determinar si el Cuerpo contaba con protocolos claros y operativos para actuar ante alertas procedentes del servicio de emergencias 112 como el que se produjo 24 horas antes del colapso de la pasarela situada en la senda costera santanderina. También ha ordenado identificar a los superiores jerárquicos de la agente que recibió el aviso para citarles como testigos.

La titular del Juzgado de Instrucción número 1 del Tribunal de Instancia de Santander considera que las declaraciones prestadas hasta ahora por la gestora del 112 que recibió la llamada de un vecino y por la agente de la Policía Local a la que se trasladó ese aviso revelan lagunas relevantes en la cadena de actuación. Según apunta la jueza en una resolución notificada este martes, el contenido de ambos testimonios justifica “sin duda alguna” la necesidad de esclarecer cuál es la dinámica ordinaria de actuación cuando se comunican avisos de este tipo.